La fotografía no deja escuchar el silencio

Mira a los niños primero. Después a las mujeres. Luego a los hombres armados que cierran los extremos de la fila.

La imagen fue tomada en Guaymas hacia 1910 y su ficha describe a mujeres y niños yaquis prisioneros bajo guardia.3 La fotografía no nos entrega los nombres de cada persona ni el destino de ese momento preciso. Pero sí nos deja frente a una política documentada: durante el Porfiriato, miles de personas del pueblo yaqui fueron arrancadas de Sonora y enviadas al sureste de México.1

Mujeres y niños yaquis prisioneros bajo guardia en Guaymas hacia 1910

Mujeres y niños yaquis prisioneros bajo guardia, Guaymas, hacia 1910. Colección de la University of Southern California / Wikimedia Commons, dominio público.

Primero quitar el río, después quitar la distancia

El conflicto no fue una tragedia repentina ni un malentendido de gobierno. El territorio yaqui, atravesado por el río, llevaba décadas enfrentando campañas militares, colonización y proyectos que pretendían someter tierra y agua a otro orden económico.1

El Atlas de los Pueblos Indígenas de México del INPI registra que durante el Porfiriato la ofensiva se intensificó y miles de yaquis fueron vendidos como esclavos y deportados a Yucatán y Quintana Roo.1 La estrategia no consistía solamente en vencer una resistencia armada. Consistía en separar a una comunidad del sitio donde su vida política, económica y espiritual podía sostenerse.

La distancia era un arma. Un tren y un barco podían hacer lo que un decreto no lograba por sí solo: convertir a una familia en mano de obra aislada, lejos del río, de sus autoridades y de la posibilidad inmediata de regresar.2

El progreso visto desde el vagón

Las fotografías del Porfiriato suelen exhibir rieles como promesa: acero extendido, mercancías en movimiento, un país entrando a la modernidad. Para una persona deportada, el mismo tren contaba otra historia. La tecnología que acercaba mercados también aceleraba el despojo.

La historiadora Raquel Padilla Ramos, en Noroeste de México, revista del INAH, documenta que las mujeres y los niños sobrevivientes de la guerra fueron capturados y enviados a Yucatán, y que, al separar a los niños de sus madres, familias enteras llegaron disgregadas a la península.2 Ese enfoque rompe una costumbre peligrosa: narrar la guerra como si sólo hubieran existido soldados y generales. En una deportación también hay madres, niñas, trabajos impuestos, redes familiares destruidas y personas obligadas a reconstruir comunidad en condiciones de violencia.

No basta con decir “fueron trasladados”. A una persona se la traslada cuando el viaje le pertenece. Aquí hubo captura, custodia y exilio forzado.

Una nación que intentó viajar consigo misma

La Secretaría de Cultura de México ha llevado esta historia al espacio audiovisual poniendo en el centro a las mujeres yaquis: no como fondo de una campaña militar, sino como sujetos de resistencia bajo el régimen porfirista.5

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Esta nota toma aquí una ruta documental independiente. Después de mirar la fotografía y escuchar este registro, la deportación yaqui deja de ser un dato oscuro al margen de una línea del tiempo elegante: pregunta qué llama “progreso” un país cuando sus vías sirven para llevar familias cautivas lejos de su territorio.

Lo que una imagen no puede reparar

No sabemos si quienes aparecen en esta fotografía volvieron a casa. No podemos convertir su dolor en una escena cerrada con una conclusión limpia. Podemos, al menos, negarnos a que vuelvan a quedar reducidos a una nota al pie.

La historia oficial ama los verbos impersonales: se pacificó, se pobló, se modernizó. Frente a ellos, la imagen exige sujetos. Alguien dio la orden. Alguien custodió. Alguien fue llevado. Alguien recordó el río desde muy lejos.

Decir que la historia tiene acento no consiste en decorar el pasado con voces diversas. Consiste en escuchar a quienes el relato nacional intentó dejar sin micrófono.

Fuentes consultadas

  1. Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas. (2015, 31 de julio). Yaquis: Etnografía. Atlas de los Pueblos Indígenas de México. https://atlas.inpi.gob.mx/yaquis-etnografia/
  2. Padilla Ramos, R. (2020). La barbarie de México. Yaquis en la guerra y la deportación bajo la mirada de Turner. Noroeste de México, (2), 81–103. https://revistas.inah.gob.mx/index.php/noroestedemexico/article/view/17178
  3. A group of more than 30 women and children Yaqui Indian prisoners under guard, Guaymas, Mexico, ca.1910 [Fotografía]. (ca. 1910). USC Digital Library; Wikimedia Commons. Dominio público. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:A_group_of_more_than_30_women_and_children_Yaqui_Indian_prisoners_under_guard,_Guaymas,_Mexico,_ca.1910_(CHS-1512).jpg
  4. A group of more than 30 Yaqui Indian prisoners being escorted away by Mexican soldiers, Mexico, ca.1910 [Fotografía]. (ca. 1910). USC Digital Library; Wikimedia Commons. Dominio público. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:A_group_of_more_than_30_Yaqui_Indian_prisoners_being_escorted_away_by_Mexican_soldiers,_Mexico,_ca.1910_(CHS-1520).jpg
  5. Secretaría de Cultura de México. (2025, 4 de septiembre). Resistencia y dignidad: La lucha de las mujeres yaquis en el Porfiriato [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Nb1seAknKlg

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