Junio de 1906

Cananea era entonces un pueblo minero de unos veintitrés mil habitantes. Más de siete mil trabajaban para la Cananea Consolidated Copper Company, de William C. Greene. Los mexicanos ganaban como máximo unos tres pesos diarios; a los estadounidenses, la empresa acababa de subirles el jornal a cinco dólares.19

El 1 de junio de 1906, los mineros mexicanos pararon.2 Su pliego cabe en una línea: cinco pesos diarios por una jornada de ocho horas, trato equitativo sin distinciones y la remoción de algunos capataces.3

Fotografía en blanco y negro de 1906: un hombre de pie sobre un automóvil, con el brazo extendido, dirigiéndose a una multitud de trabajadores en una calle de tierra

El coronel William C. Greene, desde su automóvil, se dirige a los huelguistas de Cananea el 3 de junio de 1906. Foto: Great Western View Co., SMU Central University Libraries, vía Wikimedia Commons (sin restricciones conocidas de derechos).

La huelga duró poco. El 2 de junio entraron rangers armados desde Arizona, que llegaron a Cananea en el tren del gobernador Rafael Izábal; el 3 se declaró la ley marcial y los líderes del movimiento —entre ellos Esteban Baca Calderón y Manuel M. Diéguez, del Partido Liberal Mexicano— terminaron presos en San Juan de Ulúa. Hubo muertos de los dos lados.13

Fotografía en blanco y negro de un edificio de madera de dos pisos custodiado por hombres armados frente a la calle

La tienda de raya de Cananea, custodiada durante los sucesos de junio de 1906. Foto atribuida a Agustín Casasola, vía Wikimedia Commons (dominio público).

La demanda perdió. La cifra no.

La fórmula de 1817

La idea de las ocho horas no nació en Cananea. Venía de un industrial galés.

En 1817, Robert Owen formuló una división del día que sobreviviría a todos sus otros proyectos: «Eight hours labour, eight hours recreation, eight hours rest». Ocho de trabajo, ocho de recreación, ocho de descanso.4

Más que un reparto amable, la fórmula marcaba un límite: ocho horas para el trabajo, y el resto del día para la persona —para educarse, para descansar, para vivir—.

La consigna viajó en pancartas durante más de un siglo.

Fotografía antigua en sepia de una procesión: hombres con sombrero marchando por una calle de tierra detrás de grandes estandartes de tela

Procesión del Eight Hours Day en Murray Bridge, Australia del Sur, 1912, por la jornada de ocho horas y la semana de cuarenta y ocho. Foto: State Library of South Australia (PRG 1258/2/1663), vía Wikimedia Commons (CC BY 2.0).

El artículo 123, tal como se escribió

Once años después de Cananea, la demanda entró al texto constitucional.

El artículo 123 de la Constitución de 1917 abre así su primera fracción, en el original que resguarda el Archivo General de la Nación:5

I.- La duración de la jornada máxima será de ocho horas.

Y tres fracciones más abajo:

IV.- Por cada seis días de trabajo deberá disfrutar el operario de un día de descanso, cuando menos.

Página mecanografiada y amarillenta de un documento de 1917 con el encabezado del artículo 123

Página original del artículo 123 de la Constitución de 1917. Foto: Hpav7, tomada en el Archivo General de la Nación, vía Wikimedia Commons (dominio público).

Vale la pena hacer la multiplicación, porque ahí está la historia de los siguientes cien años.

Ocho horas al día, seis días de trabajo por cada día de descanso: cuarenta y ocho horas a la semana. La jornada diaria quedó acotada desde 1917. La semanal se quedó donde estaba.

La fábrica que probó con seis horas

Mientras tanto, en Michigan, alguien intentó el siguiente paso.

El 1 de diciembre de 1930, W. K. Kellogg reorganizó su planta de Battle Creek: en vez de tres turnos de ocho horas, cuatro turnos de seis. La decisión, tomada en plena Depresión, creó empleo para trabajadores despedidos y para desempleados del pueblo.

El historiador Benjamin Hunnicutt documentó el experimento en Kellogg’s Six-Hour Day.7 Según su reconstrucción, la productividad subió, y en votaciones internas de los años treinta y cuarenta el turno corto ganó con mayorías claras, de tres a uno.20

El experimento duró cincuenta y cinco años.

Terminó en 1985, y no porque hubiera fallado. Terminó porque la dirección cambió de idea y porque una parte de los trabajadores prefería más horas por más dinero; a los últimos que resistían, la empresa les planteó aceptar la jornada larga o ver cómo trasladaba a otras ciudades la mayoría de los empleos de la planta.820

Una jornada más corta no se sostiene sola. Compite contra la promesa de ganar un poco más.

Lo que cuestan las horas largas

Durante mucho tiempo, el argumento contra las jornadas largas fue moral. Desde 2021 también es epidemiológico.

Ese año, un equipo encabezado por Frank Pega publicó en Environment International las estimaciones conjuntas de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo sobre 194 países.

El hallazgo: en 2016, 745,000 personas murieron de cardiopatía isquémica (347,000) y accidente cerebrovascular (398,000) atribuibles a trabajar 55 horas o más a la semana. Son 29 % más muertes que en el año 2000.10

Ese mismo año, 488 millones de personas —8.9 % de la población mundial— estaban expuestas a esas jornadas.9

Según ambas organizaciones, las jornadas largas son el factor de riesgo laboral con mayor carga de enfermedad: cerca de un tercio del total estimado.10 No habla de incomodidad ni de estrés difuso. Habla de infartos.

«Burn-out» tiene una definición

La palabra que Julián usa en el episodio —quemado— también tiene una entrada formal.

En 2019, la OMS la incluyó en la CIE-11, pero conviene leer dónde. No está entre las enfermedades: está en el capítulo de factores que influyen en el estado de salud o el contacto con los servicios de salud. La OMS lo dice con todas sus letras: el burn-out es un fenómeno ocupacional, no una condición médica.

Su definición: un síndrome conceptualizado como resultado de estrés crónico en el lugar de trabajo que no ha sido gestionado con éxito, caracterizado por tres dimensiones —sensación de agotamiento o falta de energía; distancia mental respecto al propio trabajo, o sentimientos de negativismo o cinismo hacia él; y una eficacia profesional reducida—.11

La OMS añade una advertencia que suele ignorarse: el término se refiere específicamente al contexto laboral y no debería usarse para describir experiencias de otras áreas de la vida.

Dicho de otro modo: el agotamiento del que habla el episodio no es un defecto de carácter. Es una descripción de lo que le pasa a una persona cuando la carga no se gestiona.

Marzo de 2026: cuarenta horas

El 3 de marzo de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma las fracciones IV y XI del apartado A del artículo 123.

La fracción IV —la misma que desde 1917 solo hablaba del día de descanso— ahora empieza distinto:

IV. La jornada laboral será de cuarenta horas semanales en los términos que establezca la Ley. Por cada seis días de trabajo las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso con goce de salario íntegro.

El cambio no es inmediato. El transitorio tercero fija un calendario que arranca el 1 de enero de cada año: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030.6

La reforma también acota el tiempo extraordinario: no más de doce horas por semana, repartidas en hasta cuatro horas diarias durante un máximo de cuatro días. Lo que exceda ese límite se paga con 200 % adicional.

Y el transitorio cuarto cierra la puerta al atajo evidente: «En ningún caso la reducción de la jornada laboral implicará la disminución de sueldos, salarios o prestaciones de las personas trabajadoras».6

Falta la parte difícil. En el primer trimestre de 2026, según la ENOE, 23.2 % de las personas ocupadas en México trabajaba más de 48 horas a la semana, y el promedio nacional era de 41.7 horas.12 Más de la mitad de la población ocupada —54.8 %— trabaja en la informalidad, donde ningún transitorio alcanza.

La ley marca el techo. No reparte las horas.

Un ensayo reciente

Mientras México baja de 48 a 40, en otros lados ya probaron bajar de 40 a 32.

Entre junio y diciembre de 2022, 61 empresas británicas y unas 2,900 personas participaron en el ensayo de la semana de cuatro días evaluado por Autonomy con investigadores de Boston College y la Universidad de Cambridge.

Los resultados reportados: 71 % del personal registró menos agotamiento y 39 % menos estrés; las renuncias cayeron 57 % y el ausentismo 65 %. Los ingresos se mantuvieron prácticamente constantes durante el periodo, con un alza promedio de 1.4 %.13

Al terminar, 56 de las 61 empresas continuaron con el esquema.13 Un año después, una encuesta de seguimiento en 47 de las organizaciones originales encontró que las mejoras en salud física y mental, balance y satisfacción vital se habían sostenido.14

Un ensayo con empresas voluntarias no es una ley universal, y sus autores no lo presentan así. Pero desmonta una premisa que se repite sin examinarla: que las horas y los resultados son la misma cosa.

La pizza bajo la lluvia

El episodio 6 no termina con una cifra. Termina con un hombre caminando bajo la lluvia a recoger una pizza que nadie quiso llevarle.

Lo que Julián rescata de ese día no es la pizza. Es haber encontrado una acción posible cuando todo parecía confirmar que nada la había.

De Cananea a 2030, la historia de la jornada es exactamente eso a escala colectiva: la negociación, siempre abierta, sobre cuántas horas de una vida le tocan al trabajo y cuántas quedan para lo demás.

Owen puso el número en 1817. Los mineros de Cananea lo pidieron en 1906. La Constitución lo escribió en 1917. Kellogg probó con menos en 1930 y lo perdió en 1985. La OMS contó los muertos en 2021. El Congreso mexicano volvió a moverlo en 2026.

Ninguna de esas fechas cerró la discusión.

Lo que cambia es quién decide, en cada época, qué parte del día no está en venta.

Fuentes consultadas

  1. Huelga de Cananea. (s. f.). En Wikipedia. Recuperado el 28 de septiembre de 2026 de https://es.wikipedia.org/wiki/Huelga_de_Cananea
  2. Baca Calderón, E. (2016). 1 de junio de 1906. Huelga de Cananea, Sonora. En Derechos del pueblo mexicano. México a través de sus constituciones (Vol. II, pp. 478–486). Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas; Cámara de Diputados; Miguel Ángel Porrúa. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/12/5625/43.pdf
  3. Silva R., J. M. (2009). Sentencia a los prisioneros de la huelga de Cananea de 1906. Relaciones. Estudios de Historia y Sociedad, 30(118), 127–151. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-39292009000200005
  4. Eight-hour day movement. (s. f.). En Wikipedia. Recuperado el 28 de septiembre de 2026 de https://en.wikipedia.org/wiki/Eight-hour_day_movement
  5. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos [Const.]. (1917). Texto original del 5 de febrero de 1917. Cámara de Diputados. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/cpeum/CPEUM_orig_05feb1917.pdf
  6. Decreto por el que se reforman las fracciones IV y XI del Apartado A del Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de reducción de la jornada laboral. (2026, 3 de marzo). Diario Oficial de la Federación. https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5781417&fecha=03/03/2026
  7. Hunnicutt, B. K. (1996). Kellogg’s six-hour day. Temple University Press. https://tupress.temple.edu/books/kellogg-s-six-hour-day
  8. Hunnicutt, B. K. (1992). Kellogg’s six-hour day: A capitalist vision of liberation through managed work reduction. Business History Review, 66(3), 475–522. https://doi.org/10.2307/3116979
  9. Pega, F., Náfrádi, B., Momen, N. C., Ujita, Y., Streicher, K. N., Prüss-Üstün, A. M., Descatha, A., Driscoll, T., Fischer, F. M., Godderis, L., Kiiver, H. M., Li, J., Magnusson Hanson, L. L., Rugulies, R., Sørensen, K. y Woodruff, T. J. (2021). Global, regional, and national burdens of ischemic heart disease and stroke attributable to exposure to long working hours for 194 countries, 2000–2016: A systematic analysis from the WHO/ILO Joint Estimates of the Work-related Burden of Disease and Injury. Environment International, 154, Artículo 106595. https://doi.org/10.1016/j.envint.2021.106595
  10. Organización Mundial de la Salud, Oficina Regional para el Mediterráneo Oriental. (2021, 17 de mayo). Long working hours increasing deaths from heart disease and stroke: WHO, ILO [Comunicado conjunto de la OMS y la OIT]. https://www.emro.who.int/ceha/ceha-news/long-working-hours-increasing-deaths-from-heart-disease-and-stroke-who-ilo.html
  11. Organización Mundial de la Salud. (2019, 28 de mayo). Burn-out an «occupational phenomenon»: International Classification of Diseases. https://www.who.int/news/item/28-05-2019-burn-out-an-occupational-phenomenon-international-classification-of-diseases
  12. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2026, 26 de mayo). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE): Primer trimestre de 2026 (Boletín de indicador 301/26). https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/enoe/enoe2026_05.pdf
  13. Lewis, K., Stronge, W., Kellam, J., Kikuchi, L., Schor, J., Fan, W., Kelly, O., Gu, G., Frayne, D., Burchell, B., Bridson Hubbard, N., White, J., Kamarāde, D. y Mullens, F. (2023). The results are in: The UK’s four-day week pilot. Autonomy. https://autonomy.work/portfolio/uk4dwpilotresults/
  14. Autonomy. (s. f.). Making it stick: The UK four-day week pilot one year on. https://autonomy.work/portfolio/making-it-stick/
  15. Great Western View Co. (1906, 3 de junio). Colonel William C. Greene with arm outstretched addressing a crowd of Mexican workers during miners’ strike, 1906, Cananea, Mexico [Fotografía]. SMU Central University Libraries; Wikimedia Commons. Sin restricciones conocidas de derechos de autor. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Colonel_William_C._Greene_with_arm_outstretched_addressing_a_crowd_of_Mexican_workers_during_miners%27_strike,_1906,_Cananea,_Mexico_%284050919576%29.jpg
  16. Casasola, A. (1906). Cananea tienda de raya [Fotografía]. Wikimedia Commons. Dominio público. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cananea_tienda_de_raya.jpg
  17. Hpav7. (2011). Pagina Original del Articulo 123 de la Constitucion de 1917 [Fotografía]. Wikimedia Commons. Dominio público. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Pagina_Original_del_Articulo_123_de_la_Constitucion_de_1917.png
  18. State Library of South Australia. (1912). Eight Hours Day Procession at Murray Bridge, 1912 [Fotografía]. Wikimedia Commons. Licencia CC BY 2.0. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Eight_Hours_Day_Procession_at_Murray_Bridge,_1912_%284539032445%29.jpg
  19. Cananea strike. (s. f.). En Wikipedia. Recuperado el 28 de septiembre de 2026 de https://en.wikipedia.org/wiki/Cananea_strike
  20. Hunnicutt, B. K. (1994). The pursuit of happiness. In Context, (37), 34. https://www.context.org/iclib/ic37/hunnicut/

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