Del blockchain a la IA
Cambia la tecnología de moda. El ciclo permanece.
Hace algunos años parecía obligatorio preguntarse cómo utilizar blockchain en cualquier proyecto. Hoy ocurre algo parecido con inteligencia artificial.
Eso no vuelve falsa a ninguna de las dos tecnologías. Lo que revela es la existencia de ciclos de entusiasmo en los que una herramienta termina convertida en explicación universal. Gartner mantiene precisamente ese lenguaje de ciclos para describir tecnologías cuya expectativa pública puede adelantarse a su valor probado; su Hype Cycle for Artificial Intelligence 2026 señala que la inversión sigue siendo fuerte, pero la realización de valor continúa siendo desigual.2
En el episodio, Juan Torres recuerda cómo los cursos, los proyectos y las conversaciones empresariales migraron rápidamente: antes había que encontrar una aplicación para blockchain; ahora hay que encontrar una aplicación para IA.
Pero el campo de la inteligencia artificial es mucho más antiguo que el producto que hoy ocupa la conversación pública. Dartmouth ubica en 1956 el encuentro que ayudó a definir formalmente el área y a popularizar su nombre.1
Setenta años después, el problema ya no es si las máquinas pueden realizar tareas que asociamos con inteligencia.
El problema es decidir qué significa vivir rodeados de sistemas capaces de producir lenguaje, código, imágenes, decisiones y recomendaciones a escala industrial.