En Baja California Sur hay una frase que Julieta Badouin recuerda:
«Ahorita, ya que baje el sol».
Sirve para aplazar un pendiente hasta que el calor dé tregua. También aparece cuando se habla de un estereotipo: la supuesta flojera de los sudcalifornianos.
Julieta no acepta el término.
Porque detrás de esa frase hay un territorio. Y detrás del territorio, una manera de organizar el día.

Anochecer en el malecón de La Paz, Baja California Sur: el muelle, la bahía y los veleros cuando la luz baja. Foto: ProtoplasmaKid, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
No todo retraso es pereza
Cuando una persona vive bajo temperaturas intensas, salir a trabajar al aire libre en las horas de más calor no es una muestra automática de responsabilidad. También puede ser imprudente.
Un artículo de la Organización Internacional del Trabajo sobre el calor extremo describe efectos inmediatos en la salud de quienes trabajan —mareo, fatiga, insolación, golpe de calor— y un mayor riesgo de accidentes con la exposición prolongada. Señala como más vulnerables a quienes trabajan al aire libre en actividades físicamente exigentes, entre ellas la pesca, y recoge normas de Brasil, Costa Rica y Chile que exigen medidas como bebidas rehidratantes, áreas de sombra para descansar o la suspensión del trabajo según la temperatura.1
Eso no convierte cualquier costumbre local en una recomendación médica. Sí impide confundir una adaptación al ambiente con un defecto moral.
Julieta cuenta que la gente vivía cerca de la playa, pescaba, sembraba, comía con la familia y administraba su tiempo de acuerdo con el clima y las necesidades de su casa.
El mar.
La pesca.
La siembra.
La comida con la familia.
En su lectura, el descanso no aparecía necesariamente como un premio que se recibía después de alcanzar cierta cifra de ingresos.
Era parte de la vida cotidiana.
El pescador que no necesitaba otro barco
En el episodio 9 contamos una historia que circula con distintas versiones.
A un pescador que vive junto al mar le ofrecen un barco, una empresa y años de trabajo para que, al final, pueda retirarse a una casa junto al mar.
El pescador responde que eso ya lo tiene.
La fuerza de la historia no depende de que podamos identificar a un pescador real que haya dicho exactamente esas palabras. Es una parábola, no un estudio económico.
Su pregunta, en cambio, es difícil de esquivar:
¿qué sentido tiene sacrificar durante décadas aquello que identificamos como la recompensa final?
La riqueza no cabe en una sola columna
El bienestar tampoco se reduce al ingreso. El informe How's Life? 2024, de la OCDE, mira condiciones materiales —ingreso y riqueza, trabajo, vivienda— y aspectos de calidad de vida como la salud, la seguridad y las conexiones sociales, además del equilibrio entre trabajo y vida personal, que mide con el tiempo libre y la satisfacción con el uso del tiempo.2
Eso tampoco significa que la pobreza pueda resolverse con una buena actitud.
Una familia necesita ingresos, servicios, salud y posibilidades reales de elegir. Idealizar al pescador hasta borrar la precariedad del trabajo pesquero sería tan simplista como acusarlo de flojo.
El relato de Julieta no demuestra que todos los habitantes de Baja California Sur hayan vivido satisfechos, ni que el pasado fuera mejor en todos los aspectos. Ella misma lo presenta como una interpretación personal.
Conserva otra cosa: la memoria de personas que parecían no medir el éxito exclusivamente en términos de expansión.
¿Cuánto es suficiente?
Esta pregunta no necesita enfrentar a quien emprende contra quien descansa.
Una persona puede querer construir una empresa y, al mismo tiempo, no querer hipotecar todas sus tardes para conseguirlo.
Puede ser ambiciosa sin tratar su vida actual como una versión defectuosa de la que tendrá dentro de diez años.
Quizá por eso la frase de Julieta quedó resonando después de terminar la grabación.
«Ahorita, ya que baje el sol».
No siempre significa posponer lo importante.
A veces significa recordar que hay condiciones, ritmos y relaciones que merecen atención antes que la siguiente tarea.
La pregunta no es si deberíamos trabajar menos por principio.
Es si estamos construyendo una vida que tendremos que posponer hasta terminar de construirla.
Fuentes consultadas
- Bueno, C. (2024, 2 de febrero). Impactos del calor extremo en la salud de las personas trabajadoras e importancia de las políticas de prevención. Organización Internacional del Trabajo. https://www.ilo.org/es/resource/article/impactos-del-calor-extremo-en-la-salud-de-las-personas-trabajadoras-e
- OECD. (2024). How's life? 2024: Well-being and resilience in times of crisis. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/90ba854a-en
- ProtoplasmaKid. (2025). Malecón de La Paz 2025 12 [Fotografía]. Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA 4.0. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Malec%C3%B3n_de_La_Paz_2025_12.jpg